El texto alternativo es la descripción escrita que un lector de pantalla lee en voz alta cuando llega a una imagen.
Bien redactado, permite que una persona con discapacidad visual entienda qué aporta esa imagen y evita errores en cualquier auditoría de accesibilidad web.
Mal redactado, deja fuera a parte de tu audiencia y transmite información incompleta a los buscadores. Saber cuándo describir, cuándo dejar el alt vacío y qué evitar marca la diferencia entre una web accesible y una que solo lo parece.
Qué es el texto alternativo y por qué importa
El texto alternativo (o alt text) es el atributo HTML que describe el contenido y la función de una imagen. Los navegadores lo muestran si la imagen no carga y los lectores de pantalla lo leen en voz alta.
Responder a qué es el texto alternativo es sencillo. Es el puente entre una imagen y quien no puede verla.
Su importancia va más allá de la accesibilidad. Un buen alt ayuda a los buscadores a interpretar la imagen y evita que quien usa un lector de pantalla se encuentre con un hueco silencioso en tu página:
- Permite a los lectores de pantalla describir la imagen a personas ciegas o con baja visión.
- Muestra un texto de respaldo cuando la imagen no llega a cargarse.
- Aporta contexto a los buscadores sobre el contenido visual.
- Cumple el criterio 1.1.1, Contenido no textual, de las WCAG.
Qué exigen WCAG 2.2 y EN 301 549
La norma exige que toda imagen con contenido informativo tenga una alternativa textual. El criterio 1.1.1 Contenido no textual de las WCAG lo establece desde la versión 2.0 y se mantiene en las WCAG 2.2, publicadas por el W3C en octubre de 2023.
En España, la referencia técnica es la norma EN 301 549, aplicada a través de su adaptación al mercado español, la UNE-EN 301 549. Su versión armonizada hoy, la v3.2.1, remite a las WCAG 2.1 nivel AA. Las WCAG 2.2 son retrocompatibles, así que una web que cumple la 2.2 cumple también la 2.1.
Cumplir este criterio no es opcional. Aplica a las administraciones desde el RD 1112/2018 y a las empresas desde el 28 de junio de 2025 con la Ley 11/2023.
Cómo escribir un buen alt (ejemplos correcto/incorrecto)
Un buen alt describe lo que la imagen aporta al contenido, no cada detalle que se ve a simple vista.
Sigue estos pasos:
- Pregúntate qué función cumple la imagen dentro de la página.
- Describe esa función con una frase breve y concreta.
- Evita empezar con “foto de” o “imagen de”, porque el lector de pantalla ya avisa de que es una imagen.
- No superes los 125 caracteres. Si necesitas más, usa una descripción larga aparte.
- Revisa que la frase tenga sentido leída en voz alta.
Un ejemplo aclara la diferencia. Para una foto de una consultora que revisa una web junto a un cliente en silla de ruedas:
- Incorrecto: alt vacío o alt=»imagen».
- Incorrecto: alt=»foto reunion oficina accesibilidad web consultoria».
- Correcto: alt=»Consultora de accesibilidad revisa una web junto a un cliente en silla de ruedas».
Las pautas de accesibilidad para el contenido web (WCAG) insisten en la misma idea. El alt describe, no rellena.
Diferencias según el tipo de imagen
No todas las imágenes se describen igual. El texto alternativo en imágenes depende de la función que cada una cumple dentro de la página. Hay tres casos claros.
Imágenes decorativas: cuándo el alt va vacío
Una imagen decorativa no aporta información. En ese caso el alt va vacío (alt=»»), para que el lector de pantalla la ignore. Un adorno, una línea divisoria o una textura de fondo no necesitan descripción. Dejar el alt vacío es correcto. Omitir el atributo, no.
Imágenes funcionales: enlaces, botones e iconos
Una imagen funcional ejecuta una acción. Su alt describe la acción, no la apariencia.
Por ejemplo, el alt de una lupa que abre el buscador es “Buscar”, no “Icono de lupa”. Y en un logotipo enlazado a la página principal, el alt indica el destino, en este caso “Inicio”.
Imágenes complejas: gráficos, mapas e infografías
Un gráfico o una infografía contienen datos que un alt corto no puede resumir. La solución tiene dos capas: un alt breve que anuncia el tipo de contenido y una descripción larga cercana, ya sea un texto visible, una tabla de datos o un enlace, que explica la información completa. Así nadie se queda sin los datos.
Texto alternativo y SEO: buen uso y errores a evitar
El texto alternativo influye en el SEO, pero forzarlo se vuelve en tu contra.
Google usa el alt para entender la imagen y posicionarla en Google Imágenes. El uso correcto y el incorrecto se separan por una línea clara.
Un buen alt no repite “foto de” ni acumula palabras clave. Explica lo que la imagen aporta con lenguaje natural. Rellenar el atributo con una lista de keywords (keyword stuffing) empeora la experiencia de quien usa un lector de pantalla, y los buscadores lo penalizan.
Por ello, lo correcto es incluir la palabra clave cuando describe de verdad la imagen y escribir para la persona que escucha, no para el algoritmo.
Por otra parte, las acciones que penalizan son repetir la keyword principal en todas las imágenes de la página y encadenar términos sin sentido solo para intentar posicionar.
La regla es simple. Si el alt ayuda a entender la imagen, ayuda también a tu SEO.
Errores típicos
Los fallos con el texto alternativo se repiten en casi todas las webs.
Estos son los más frecuentes:
- Dejar el alt sin escribir en imágenes informativas.
- Describir el nombre del archivo (DSC_0042.jpg) en lugar del contenido.
- Poner el mismo alt en imágenes distintas.
- Repetir en el alt el texto que ya aparece junto a la imagen.
- Describir imágenes decorativas que deberían llevar el alt vacío.
Muchos de estos fallos aparecen en nuestro repaso de los errores más comunes de accesibilidad web. Detectarlos a tiempo evita rehacer el trabajo más adelante.
Lo que no detecta un validador automático
Un validador automático detecta si falta el atributo alt, pero no si el texto tiene sentido. Esa es su gran limitación. Una herramienta da por buena una imagen con alt=»foto foto foto» porque el atributo existe. Una persona detecta el problema en un segundo.
Esto también sucede cuando el validador recurre a la inteligencia artificial para generar el alt sin intervención humana. La IA rellena el atributo, pero puede describir mal la imagen, pasar por alto su función real o inventar detalles que no están. Son errores que una validación humana siempre detecta y que una herramienta deja pasar.
Los validadores automáticos cubren solo una parte de los criterios de accesibilidad, no todos. El resto necesita revisión manual y criterio experto:
- Comprobar que el alt describe la función real de la imagen.
- Decidir si una imagen es decorativa o informativa.
- Valorar si una imagen compleja necesita descripción larga.
- Verificar que el alt tiene sentido leído en voz alta.
Por eso una web puede pasar un test automático y seguir siendo inaccesible.
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